14 de abril de 1964…
Primera y única vez que El Porvenir
ascendió en los “escritorios” de AFA
Las llamadas y archiconocidas “resoluciones de escritorio” que, infinidad de veces, perjudicaron a nuestro Porve, tienen una sola a favor y fue hace hoy 56 años atrás en el otoño del año 1964.
Recordemos que en 1926, al fusionarse la Asociación Argentina de Foot-Ball con la Asociación Amateur, para ser desde 1927 la Asociación Amateur Argentina de Foot-Ball, el Porve es “descendido” a la Primera “B”… aunque ese mismo año será Campeón y retornará a la Primera “A” de 1928. También ocurrirá algo parecido en 1934, al constituirse la actual AFA con la profesional Liga Argentina de Fútbol (LAF) y la “amateur” Asociación Argentina de Foot-Ball (AAF), donde los equipos que jugaban en la Primera “A” de esta última pasarán a integrar el Torneo de Segunda División de la nueva AFA… con ascensos recién a partir del año 1937.
Más adelante, en 1941, el Porve es desafiliado de la Segunda División por no tener cancha, dado que a comienzos de 1940 había perdido la de La Rioja y Jean Jaures en Villa Spínola, algo que subsanará a partir del 4 de abril de 1942 en que inaugura su penúltimo estadio en Santiago del Estero y Veracruz, de la vecina Villa Atlántida, volviendo a jugar en Segunda División pero descendiendo ese mismo año, por primera vez en la historia, en los campos de juego. Al año siguiente se consagrará Campeón de Primera Amateur (Tercera División) y volverá a Segunda de Ascenso en donde se mantendrá entre los años 1944 a 1951. Una nueva caída en este último año que, al contrario que las anteriores que bajó y subió, le costará tres temporadas hasta obtener el título de Campeón en 1954 y retornar a la máxima categoría de ascenso. En esta etapa permanecerá siete temporadas, dado que descenderá en 1961 y tendrá flojas campañas en 1962 y 1963 pero… en el otoño de 1964 se producirá la conocida como “Noche de los Ascensos Express”, bien definida con ese título por el historiador Raúl Ramírez del C.I.H.F. (Centro para la Investigación de la Historia del Fútbol) donde reseña que:
“A lo largo de la agitada historia del fútbol de A.F.A., no escasean los ascensos y descensos decididos por decreto… pero no existió nada parecido a lo ocurrido en la noche del 14 de abril de 1964, en la que un auténtico jubileo terminó convirtiendo a la Asamblea de la entidad coordinadora de nuestro fútbol en un descontrolado festival de ascensos indiscriminados…”. Este hecho sucedió, paradójicamente, cuando una fuerte presión de los clubes grandes venía sosteniendo la necesidad de depurar las filas de las categorías superiores. Liderados por dos legendarios presidentes: Alberto José Armando y Antonio Vespucio Liberti, Boca Juniors y River Plate proclamaban que les resultaba antieconómico jugar contra clubes de escasa convocatoria y que los más “chicos” debían desaparecer de los planos superiores. Sin embargo, como nunca, la presión de intereses políticos, nacionales y provinciales se hizo sentir sobre los sensibles oídos de los dirigentes… y todo terminó al revés de lo que los popes del “fútbol espectáculo” habían previsto: no sólo no se fue nadie, sino que llegaron varios...
A condición de que desistiera de un juicio iniciado contra la A.F.A., por la sanción del Tribunal de Penas que lo privó del ascenso en 1961, la Asamblea presidida por el titular de la entidad, Raúl Colombo, resolvió reincorporar a Newell’s Old Boys a Primera División, a la par que se anulaban los descensos de 1963 en todas las divisiones, decisión que salvó a Estudiantes de la Plata, Tigre, Central Córdoba, Barracas Central y Deportivo Riestra… y de paso, se suspendían los descensos hasta 1966.
“BICHO” MI BUEN AMIGO
A partir de esa decisión excepcional, empezaron a llover los pedidos de “reincorporación” a categorías superiores de equipos del ascenso, hasta formarse una auténtica bola de nieve: All Boys, Almagro, Colón de Santa Fe, Defensores de Belgrano, Excursionistas y Talleres obtuvieron la promoción de la “C” a la “B” mediante un simple trámite de escritorio, ahorrándose quién sabe cuántos años de luchas en las canchas. En el caso de Colón fue decisiva la fluida comunicación entre el Gobernador de Santa Fe y Alberto J. Armando: esa noche las calles santafesinas asistieron al irrepetible espectáculo de columnas de hinchas “sabaleros” festejando el ascenso mientras vivaban a Boca y a River. Luego, a propuesta de la Asociación Atlética Argentinos Juniors, se agregaron a los beneficios del jubileo EL PORVENIR y Argentino de Quilmes, también promovidos a la “B” ante las infructuosas protestas de la mesa de esta divisional, que se veía atestada de participantes.
Eso motivó que la “C” se despoblara, pero sólo por un rato, dado que seguidamente, con la anuencia de la mesa de ambas categorías, eran promovidos desde Aficionados (la actual Primera D) Brown de Adrogué, Comunicaciones, Estudiantes de Buenos Aires, Fénix, Justo José de Urquiza y Sacachispas. Era el pandemónium: a medida que las noticias llegaban a la calle grupos de hinchas de los beneficiados –que esperaban en la vereda de Viamonte– se lanzaban a festejar el ascenso logrado en 50 minutos (lo que duró la Asamblea).
“AFICIONADOS” APROVECHARON
Pero faltaba la “frutilla del postre” para darle carácter de “ópera bufa” a esa extraña noche: Acto seguido el delegado de Aficionados pidió la palabra y mocionó que otros dos clubes de la categoría, Porteño Atlético Club y Sportivo Palermo, también fueran ascendidos a la “C”… El primero era un club de General Rodríguez, relativamente nuevo en la AFA y sin actuaciones relevantes. En cuanto al viejo Sportivo, estaba en plena decadencia institucional y deportiva, dado que venía de salir penúltimo en su zona durante dos años consecutivos. En el medio del clima festivo imperante, nadie se preguntó por qué ascenderlos y la propuesta fue alegremente aceptada. ¿Qué había pasado? Pues que los delegados Titular y Suplente de Aficionados eran –precisamente– de Porteño y Sportivo Palermo, quienes vieron la oportunidad y como la ocasión hace al ladrón… lograron la increíble promoción de sus clubes!!!
Así fue que, terminada la Asamblea, mientras los concurrentes se desperdigaban por Viamonte, y los últimos hinchas de los ascendidos se retiraban festejando, se vio en la puerta de AFA a un grupo de personas abalanzarse sobre otras dos, al tiempo que menudeaban los insultos y las trompadas: eran los dirigentes de la Mesa de Aficionados que habían esperado la salida de sus dos “avispados” delegados, y a trompadas pretendían ajustar cuentas. Pero era tarde: Porteño y Sportivo Palermo ya estaban en Primera “C” de 1964.
EL PORVE volvía a la Primera “B” por un “fallo de escritorio”, manteniéndose ahora por cuatro temporadas seguidas (aunque magras) desde 1964 a 1967, en que desciende a la “C” pero sube al año siguiente a través de un Reclasificatorio, para bajar nuevamente al año siguiente. En la “C” estará desde 1970 a 1975, en que como Sub-Campeón asciende de nuevo a la vieja Primera “B” manteniéndose a partir de ahí 37 años sin descensos.
FOTO: el equipo en la Primera “B” de 1966.
ARRIBA: Hipólito Juan Martínez (DT), José Mario Filgueiras, Norberto Pedro Arguissain, Emilio José De Bari (arquero suplente), Horacio Omar De Felice, Luis María Piñeyro, Carlos Alberto Luchessi, Ernesto Irineo Berto y el profesor Virginillo (PF).
ABAJO: Carlos Agustín Meyer, José Oscar Florindo, Eduardo Ernesto Cassi, Tristán Eleodoro Fernández y Rubén Enrique Bequi.
Fuente: El Porvenir, Una Historia en Blanco y Negro (facebook)
































